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Lo primero, os pido disculpas por lo parado que está la publicación de tiras. Estoy en un momento personal complicado como para la edición de tiras nuevas. El problema no son las ideas, es el esfuerzo para su ejecución. Esperamos que la cercana publicación de la tira en papel renueve las energías y veamos nuevas tiras.
Aunque esto de escribir es un triste sucedáneo en una página como esta, algo es algo. No puedo resistirme a comentar dos noticias que me han impactado recientemente. Como no podía ser de otra forma, una buena y otra mala. Y como dicen en las películas, "Dime primero la mala".
Multa de 1,4 millones de euros a una mujer por descargarse 24 canciones en EE.UU .: Es una de las sandeces judiciales más grande que he oído nunca y mira que he oído sandeces. Cuando millones de usuarios en EE.UU. y en el mundo descargan millones de canciones por segundo, que unos señores con toga cojan a uno y le apliquen "todo el peso de la ley", lo único que hacen es el más vergonzoso de los ridículos. Un flaco servicio a la justicia. En el futuro, juzgarán a esos jueces como nosotros juzgamos a los médicos que operaban para "subir" los órganos de los pacientes, porque su posición no correspondía... a la de las autopsias (sin efecto de la gravedad). Desde mi punto de vista, es sólo una ridícula muestra de un sistema moribundo. Pero cuando me pongo en lugar de esa mujer, me hierve la sangre. Señores dedicados a formarse toda su vida para impartir justicia acaban avalando las tesis de unos millonarios para machacar a un individuo concreto e indefenso. En fin, sólo desearía que todos seamos responsables de las consecuencias de nuestros actos. Descargad, descargad en memoria de la injusticia que están cometiendo con esta mujer.
La segunda noticia, en cierta manera relacionada, es un auténtico soplo de aire fresco. Es justo la otra cara de la misma moneda. Por primera vez en el mundo, al menos que tenga constancia, el voto de internautas consigue representación en una cámara significativa, y nada menos que el parlamento europeo. Se habla mucho que si Obama ha ganado gracias a Internet, que si patatín, que si patatán. Todos los políticos corriendo a darse de alta en el Facebook y avisando que van al W.C. en el twiter. Pero les importa un pimiento lo que significa la auténtica sociedad digital. Por ejemplo, que la única forma de estar informados de lo que pasa en Irán sea por los bloggers que se juegan el tipo, no por esos magníficos periodistas libres. Y que sea más veraz que el Washinton Post. Bueno, no quiero hacer un alegato tecno-anarquista, sólo quiero decir que Internet hasta hace muy poco era entendido por muchos como un sitio para ver fotos guarras y para que algunas empresas ganaran dinero vendiendo humo. Eso se está acabando. Empezamos a votar en función de lo que suceda en Internet. Señores políticos, tengan cuidado de los internautas, van a votar con mucho más convencimiento que los seguidores de Alejandro Sanz y sus amigos de la SGAE. Temblad, estamos tomando conciencia de nosotros mismos. Da igual que seamos blancos, negros, rojos, azules: No queremos que nuestros políticos hagan cosas en nuestra contra para beneficiar a unos pocos. Me da la sensación que estamos viviendo un momento de cambio trascendental, sólo que no nos damos cuenta. Aunque Internet se construyó como proyecto militar y gubernamental, se basa en la igualdad de los que participan en la red. Si somos capaces de canalizar la potencia de esa libertad, aún soportando su disparatada anarquía, conseguiremos mejorar muchas cosas de nuestra realidad cotidiana. Y no me cabe la menor duda que lo primero que caerá será el "chiriguito" de los derechos de autor. "Cayeron los mineros, ahora les toca a ellos..." Olé por los suecos. Todos para el IKEA y a comprar NOKIAs. ¡Se el primero en comentar la tira! | Añadir como favorito (109) | Cita esta tira en tu web | Views: 556 |